domingo

Pero mucho más importante

 fue en este caso el rechazo radical del uso de la palabra, que tiene en Hugo Ball un carácter de revuelta interior contra el lenguaje mismo. El poeta escapa de la perversión de las palabras, que han sido destruidas como tantas otras cosas por las bombas de la guerra, refugiándose en el reducto último de su individualidad. Triste cuando deseo y cuando no. Triste cuando con un cuerpo y cuando no. Triste cuando con su sonrisa y cuando no. A.P. Ya no aspira a comunicar otra cosa que no sea un simple sonido primigenio, aquel que posibilita toda lengua, todo discurso, pero del que nadie podrá ser propietario. En este sentido, la poesía fonética supondrá tanto la destrucción del lenguaje como su salvación, pues en su renuncia al significado, la voz encuentra una tierra libre donde cantar.



puedes decir que lo entiendes, vale, pero acaso lo sientes?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿y la escritura?

Lucía Cenefas dijo...

parece tan lejana, parece remitir al pasado

Anónimo dijo...

lo que podrá ser leído podrá ser recordado. futuro y pasado se entremezclan.

Lucía Cenefas dijo...

y para qué quieres recordarlo exactamente

Anónimo dijo...

para regalarlo. un recuerdo es un regalo. también, por supuesto, para poder olvidarlo. un recuerdo es, también, dolor.